Mujer ¿Crees que todos los días tienen que ser iguales?

Actualizado: ene 23

Todos los días son iguales. Suena la alarma, no hay tiempo para un par de minutos más. Ordenar todo, chequear el reloj cada segundo ¡no se puede llegar tarde! La rutina consume cada segundo y no hay nada extraordinario que encienda la chispa. La cotidianidad se ha convertido en un pozo sin fondo.


El día pasa en modo automático. Están los logros guindados en la pared, títulos y cursos aprobados, que además de un par de palmaditas en la espalda, solo están adornando la oficina.


¿Será que es momento de cambiar? La rutina cierra la mente a los sueños, que se ahogan en medio de la comodidad de lo cotidiano.

¿Cambiamos? No, es muy difícil querer empezar todo desde cero. Entonces ¿Nos quedamos como estamos? Tampoco es una opción. No hay una chispa de emoción en todo el día, pasar la vida sin mariposas en el estómago no es muy alentador.


Pero, ¿qué ha cambiado? Antes, deseábamos llegar a este punto donde todo está tranquilo. Luchábamos contra el estrés de la novedad, para poder soñar con minutos de silencio, como los tienes ahora. ¿Qué ha cambiado? Tú, ya no eres la misma. El mundo a tu alrededor ya no es suficiente para tus metas.


Por años nos han dicho que cambiar es un peligro. Nos han acostumbrado a que la zona de confort es el lugar ideal para permanecer, ¿pero qué pasa si queremos crecer?

Miras fotos viejas, descubres que has vivido cientos de vidas en un mismo mundo. ¿Recuerdas cuando fuiste pelirroja? ¿Y cuándo tuviste ese trabajo que tanto detestabas? Darte cuenta de tu metamorfosis es la mejor motivación para cambiar y siempre has podido con todo ¿Qué te detiene ahora?




Te miras en el espejo, no encuentras ese brillo que te da la espontaneidad. Sabes de lo que eres capaz, ¿por qué te quedas donde no eres feliz? Eres una mujer inteligente, has afrontado cientos de problemas y has logrado cada una de tus metas, ¿por qué conformarte con menos de lo que sabes que mereces?


Estancada en un ciclo sin fin todos los días, nublas tu potencial. ¿Dónde dejaste tus sueños? Metiste en la maleta de la conformidad todas las metas alocadas que quisiste alguna vez. ¿Y qué pasa si ahora decides cambiar?


Cambiar suena tan aterrador como quedarse en el mismo lugar. Pero pensemos en el futuro ¿Estarás orgullosa de ti si te quedas en dónde estás? Miras con añoranza vidas ajenas a través de tu teléfono.


Viajes a lugares lejanos, trabajos divertidos, relaciones llenas de amor jovial y de ilusiones deliciosas hacen que se te llene el estómago de mariposas, pero la vida que estás viendo, no es tuya. Y si no cambias, jamás lo será.


Quedarte donde estás implica seguridad, conoces tan bien tu rutina que puedes hacerla sin siquiera pensar. No hay retos en el trabajo que te motiven, ni un mensaje de ¡buenos días! que te saque una sonrisa. ¿Y cambiar? Son nuevos aires que llegan a ti.


¿Será que lo mereces? Sí. Siempre mereces lo que sueñas. La frustración por no tener una chispa de alegría en tus días está opacando tu mirada, llenando de arrugas tu frente y disminuyendo el tamaño de tu corazón.


¿Qué es lo que más te asusta? El fracaso, el cambio, la pérdida. Pero sabes que dicen “que el que no arriesga, no gana”. Es momento de hacerlo, ¿Cómo puedes empezar?


Estás sumergida en el mismo trabajo rutinario de todos los días, los mismos compañeros de trabajo y un sueldo que no se adapta a tus necesidades. Busca tu hoja de vida, date cuenta todo lo que has logrado, escribe lo increíble que eres, mírate en el espejo y entiende que mereces estar donde quieres.


Lo más importante en este proceso, es que tú misma te sientas merecedora del cambio, después todo va a fluir naturalmente.


Pasos para cambiar tu vida:


1. Cree en tu potencial, sabes lo que mereces, sabes de lo que eres capaz, nunca aceptes menos.


2. No te conformes con nada que no te haga feliz, el mundo está lleno de opciones increíbles y la abundancia puede formar parte de tu vida si eso es lo que quieres.


3. Haz una lista de tus miedos, verlos escritos en un papel hará que se vean minúsculos y podrás organizar mejor cómo enfrentarlos y superarlos.


4. Busca ayuda, un experto que se convierta en tu mentor o amigo y que te ayude a encontrar tu camino.


5. Habla contigo misma y pregúntate qué es lo que quieres. Al momento que sepas cuál es la meta clara, será más sencillo organizar los pasos para cambiar.


6. No le tengas miedo a la incertidumbre, cambiar puede ser aterrador porque enfrentarte a cosas nuevas puede ser difícil, pero la incertidumbre hará que broten dentro de ti herramientas que no sabías que tenías.


7. Empieza por cosas pequeñas; cómprate ropa nueva, un perfume diferente, maquíllate como no lo habías hecho antes. Pararte en el espejo y ver una versión mejorada de ti, hará que el cambio sea más sencillo de afrontar.


8. Busca inspiración. Tener un modelo a seguir o un conjunto de personas que admires te va a ayudar a entender cómo puedes llegar a ser. Las TED Talks ayudan mucho, busca en YouTube las que más se parezcan a ti.


9. Entiende que la disciplina es la clave del éxito. No siempre vas a estar motivada a hacer los cambios, mantén siempre en tu mente que para lograr la vida que quieres, es necesario que seas constante.


10. Celebra tu progreso. Cada pequeño cambio que logres en ti, disfrútalo, y celébralo. Tú eres la artista que define el destino de su vida, imagínate como un lienzo en blanco y que cada cambio que hagas, es una nueva pincelada.


11. Sueña en grande, no tengas miedo al momento de iniciar un nuevo proceso de pedir demasiado. Pides mucho porque eres mucho, valórate y sueña tan grande como puedas.


Si lees este texto y te sientes identificada, es la señal de que es momento de cambiar.


Buscar ayuda es válido, caminar acompañado en caminos difíciles siempre hace que la carga sea más ligera. No tengas miedo y deja que tu imaginación vuele. Tú lo vales todo, cuídate y mímate.


Gracias por visitar el blog. Hasta la próxima!!


Un abrazo

Wendy

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