La separación: una nueva oportunidad para ti mujer

Actualizado: mar 15

Llegó el día, te despiertas y sientes que deberías seguir durmiendo. No lo necesitas, solo lo deseas. No sabes si es miedo o solo es una sensación normal cuando te enfrentas a algo desconocido.


Ya no estás con esa persona. Esa que pensabas que era tu único soporte, o tu mejor guía. Quien te generaba seguridad y te hacía sentir que eras capaz de todo. O simplemente, la que aporta esa chispa para continuar cada día.


Abre tus ojos y de nuevo caes en cuenta, que esa persona ya no está. Sin embargo, igual tienes cosas por hacer. Obligaciones y metas que cumplir. Te preguntas ¿y ahora, cómo lo haré?


Sea de una relación de pareja, amistad o producto del fallecimiento de un ser querido, las separaciones conllevan a un proceso de duelo. Un proceso que puede llegar a convertirse en una de las situaciones más estresantes por las que puede pasar una persona. Depende en muchos casos de la intensidad emocional de la relación.


Eventualmente toda mujer pasará en algún momento de su vida por alguna experiencia de separación. Pero no todas saben cómo manejarlo o están preparadas para enfrentarlas. Muchas veces la separación llega de forma imprevista y puede causar gran impacto emocional.


Para algunas la separación de un ser querido supone el fin de una etapa que puede transformarse en barrera; mientras que para otros, la separación puede ser una oportunidad de liberación y el encuentro de nuevas oportunidades.


Quizás te sientas más sola y deprimida, o quizás te sientas optimista, feliz y libre. Cada separación es diferente y cada una reacciona diferente.


Si estás pasando por un divorcio, por ejemplo, puedes sentir que estás en un punto de inflexión. Después de años de entrega, sacrificio, abnegación quizás te resistas a aceptar tu nueva realidad. Quizás te estés centrando en la idea del fracaso y el menosprecio.


Posiblemente la tristeza y miedo, te lleve a refugiarte en pensamientos de negación y frustración. Un sinfín de sentimientos y un mar de preguntas buscando una respuesta y que muchas veces te pueden llevar a sentirte culpable y a convertirte en tu peor crítica.


O quizás, tuviste que mudarte, dejar a tu familia y amigos. Tienes que socializar con otro tipo de personas. Ya no cuentas con esa ventaja de saber cómo actuar, qué hacer para agradarles e incluso qué esperar de ellos. Un mar de interrogantes llenarán tu nueva etapa.

Pero ¡Ey, reacciona! Ten en cuenta que si no estás alerta puedes estar dando lugar a que tu dolor, frustración, miedo o melancolía se convierta en tu zona de confort. No lo consientas, una cosa es que te permitas vivir tu duelo y otra es que te quedes estancada en él.


Puedes aprender a gestionar tus pensamientos. Cuando sean negativos, intenta sustituirlos por algo que te genere alegría, satisfacción o ilusión. Al principio te puede resultar complicado, pero mantente alerta, y verás que lo logras.


Es importante que aprendas a aprovechar la distancia y el tiempo. Si te enfocas con tenacidad en ideas asertivas, acabarás por creerlo y progresivamente irás superando la separación.


Entiende que la separación representa el fin de una etapa, no el fin de tu vida. Un enfoque con el que bien muchas mujeres pueden sentirse identificadas. El acto de dejar ir, la disposición a cerrar un ciclo, con el que llegas a entender que tu vida apenas comienza. Poco a poco lograrás un sentimiento de autosuficiencia con el que te das cuenta que dentro de ti está todo lo que necesitas.


En este proceso de reflexión maduras, te fortaleces y comienzas a centrarte más en lo que estás por lograr que en lo que dejaste.


Es una oportunidad para reencontrarse. Comienza a salir a socializar e incluso acude a terapia para visualizar tu camino y hacer más rápido y provechoso el proceso.


Tienes gran responsabilidad para avanzar luego de una separación. Pero esto no significa que no debes sentir, por el contrario, debes permitirte llorar, tener miedo, hacerte preguntas. No olvides ni niegues tu naturaleza sensible, como toda mujer tus emociones son parte de ti.


Si evitas exteriorizar tus emociones te pondrá en una situación más difícil. Si la dejas fluir, estarás creando condiciones para que se inicie un verdadero proceso de sanación. Este proceso de sanación es progresivo, no ocurre de la noche a la mañana.


EL PROCESO DE SANACIÓN EMPIEZA CUANDO LO DECIDES:


Tienes que trazaste como objetivo encaminarte hacia un estado en el que te sientas plena; no obstante, toma en cuenta que la sensación de plenitud es bastante subjetiva. Comienza a ser más receptiva respecto a los consejos de tu terapeuta e incluso con las opiniones de sus familiares y amigos.


Tal vez, esta historia es solo un reflejo de tu propia vivencia. Bien sea porque estés atravesando por una situación similar o simplemente porque ya lo viviste y aprendiste que realmente puedes continuar con tu vida muy a pesar de las separaciones por las que debas pasar; porque, al final, la felicidad depende del trabajo que realices para fortalecerte interiormente.


Todo esto te lleva a ver cuán conveniente es tener claro que la persona más importante en tu vida, eres tú misma. Que durante la separación es mucho mejor estar activa y salir del duelo es algo en lo que debes trabajar.


Estas experiencias te hacen valorar cuán importante es mantener tu identidad y cuidar tus pensamientos y bienestar interior.


NO TE QUEDES ESTANCADA:


Muchas separaciones, sin importar la edad, pueden representar desafíos únicos, pero el mayor desafío es mantener los pensamientos correctos y estar alertas para no quedarse estancada. A fin de cuentas, las separaciones son algo común en las relaciones humanas, no siempre se está con las mismas personas.


Plantearse nuevas metas y desarrollar otros proyectos es una terapia muy efectiva, cuida que se trate de actividades que te llenen, te reten y te mantengan motivada.


Decide retomar tu profesión, un proyecto que hayas postergado o cumplir un sueño. Cuídate, mímate, enfócate en ti, busca nuevas personas que te aporten cosas positivas.

Acude a especialistas, recibe la orientación adecuada y pon en práctica sus consejos. Verás que en tus manos está superar esta etapa.


Por eso, es importante evaluar en qué punto de la vida te encuentras. Sin importar la edad, un proceso de separación supone momentos difíciles, pero también la oportunidad de reiniciar tu vida de un modo que quizá no imaginas. Así que, por más difícil que sea una situación, vislumbra tus bendiciones sin que la ausencia de una persona te detenga.


¡Busca ayuda! Verás que acompañada será más fácil salir de esa etapa y empezar una nueva.


Gracias por visitar el blog. Hasta la próxima!!


Un abrazo

Wendy

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